El obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, presidió la celebración eucarística vespertina en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, donde llevó a cabo el tradicional rito del lavatorio de pies, marcando así el inicio del Triduo Pascual.
Durante la ceremonia, que forma parte de las actividades de Semana Santa, el prelado replicó el gesto de humildad de Jesucristo hacia sus apóstoles, destacando el llamado al servicio, la fraternidad y el amor al prójimo.
El lavatorio de pies, realizado cada Jueves Santo, es uno de los momentos más representativos de la liturgia católica, al recordar la Última Cena y el mandato de Jesús de servir a los demás.
Con esta celebración, la Iglesia católica da inicio a los días más importantes del calendario litúrgico, que culminan con la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.