Por Karen Jiménez Laguna
La política y exgobernadora de Tlaxcala, Beatriz Paredes Rangel es la figura central del tercer tomo de la Colección Gobernadores impulsada por la Secretaría de Cultura del Estado. Durante la presentación del libro autobiográfico, la autora destacó la importancia de la autocrítica en el ámbito político y de cómo construyó su historia desde la gubernatura.
La pieza lleva por nombre El valor de las palabras. La fuerza de los hechos y fue comentado por el Rector de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, el Doctor Serafín Ortiz Ortiz; por la exgobernadora de Yucatán, Dulce María Sauri Riancho y por el líder sindical de la Confederación de Trabajadores de México, Eligio Chamorro.
Durante su intervención, el rector destacó que el Libro podría convertirse en materia obligatoria en Filosofía y Política y destacó que la narrativa retoma los resultados de un buen gobierno que ponderó y vigorizó la dignidad humana. A su vez, Sauri Riancho, compartió que «las memorias políticas ayudan a interrogar nuestro tiempo».
«Quizá la enseñanza más valiosa sea recordarnos que la democracia no puede ser sobre la descalificación del adversario», comentó Dulce María.
A su vez, Eligio Chamorro quien fuera legislador local al mismo tiempo qje Beatriz era titular del Ejecutivo, compartió que el relato autobiográfico invita a reflexionar sobre los desafíos del futuro y la necesidad de fortalecer las capacidades de la fuerza laboral, así como la aportación para comprender una etapa del gobierno desde el enfoque económico.
Para concluir, la autora tomó la palabra para reconocer el papel de la mujer en las distintas esferas sociales, sobre la apropiación de los cuerpos, el trabajo remunerado, el derecho al sufragio y todas las luchas que hicieron posible la consolidación de los derechos fundamentales de las mujeres. Y en ese sentido, reconoció su propio trabajo político en la entidad.
«Desde lo que sí soy […] me nace exclamar desde el fondo de mi ser, decirle a Tlaxcala y a los tlaxcaltecas ‘muchas gracias'», comentó.
Asimismo, el impulso para otras mujeres fue lo que la motivó a escribir sobre su periodo de gobierno de 1987 a 1992. «Recorre mi alma la dualidad de la Malinche […] la vivez de conocimiento de Sor Juana».
Finalmente, expresó disculpas por si hubo ofensas o malos entendidos y reconoció que no todos los proyectos de su gobierno se alcanzaron. Agregó que aunque hubo yerros e insuficiencia, cuando se detectaron, se intentaron corregir.
Al término de la presentación, la ex senadora realizó la firma personalizada de algunos ejemplares para las y los asistentes.