Exigen justicia por trabajadores de USET y mayor seguridad para el sector educativo

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López,L.

Pablo Zárate, secretario general de la Delegación 31 en oficinas centrales de la USET, señaló que además del caso de la docente Alma, existen otros trabajadores del sector educativo que han perdido la vida en circunstancias violentas y cuyos casos, afirmó, continúan sin una respuesta de justicia. Mencionó a Eduardo N., quien además de laborar en la Secretaría de Educación Pública trabajaba como conductor de plataforma y fue asesinado durante un presunto robo hace casi nueve años; así como a Julián N., también trabajador de la USET, quien fue privado de la vida en Apizaco durante un intento de robo, y a Artabán N., quien trabajaba en el área de cómputo de oficinas centrales y fue asesinado este año en una telesecundaria de Ixtacuixtla.
Explicó que en su momento solicitaron acompañamiento y justicia para estos casos ante las autoridades educativas, incluso realizaron una movilización durante la administración de la anterior delegada; sin embargo, sostuvo que hasta ahora no han obtenido una respuesta para el esclarecimiento de los hechos. Consideró que el caso de Alma vuelve a poner sobre la mesa la situación de inseguridad que enfrenta el personal educativo, por lo que demandó mayor atención de las autoridades para garantizar condiciones de seguridad tanto para los trabajadores del sector como para la ciudadanía.
Zárate también afirmó que durante la movilización realizada por integrantes de la Sección 31 y trabajadores de Educación Física pretendían participar en solidaridad, pero señaló que hubo una negativa por parte de la autoridad educativa y un supuesto condicionamiento de descuento salarial para quienes acudieran. Ante ello, dijo que decidió no arriesgar a sus compañeros y evitar que enfrentaran una situación adicional con la autoridad, aunque sostuvo que los trabajadores tienen derecho a expresar sus demandas.
Finalmente, informó que la Delegación 31 de oficinas centrales cuenta con 574 agremiados y reiteró que su principal exigencia es mayor seguridad para los trabajadores del sector educativo. Añadió que, de no recibir respuesta de las autoridades, cualquier nueva movilización deberá ser consultada con la base, pues son los trabajadores quienes determinan las acciones a seguir y la dirigencia únicamente funge como portavoz de sus exigencias.