Por Carmen Elizarraraz
Durante una rueda de prensa encabezada por la diputada Míriam Esmeralda Martínez Sánchez, se destacó la importancia de avanzar en el reconocimiento del derecho al cuidado y fortalecer las condiciones que permitan a las mujeres desarrollar su autonomía económica.
En el encuentro, impulsado con la participación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y Mujeres en Consenso, se señaló que aún existen importantes retos para garantizar que las labores de cuidado no recaigan de manera desproporcionada sobre las mujeres.
La secretaria ejecutiva de la Comisión Interamericana de Mujeres de la OEA, Alejandra Mora, señaló que los cuidados son fundamentales para el funcionamiento de las familias, las comunidades y las economías, al tiempo que destacó que gran parte de estas tareas no remuneradas son realizadas por mujeres.
Explicó que esta distribución desigual de las responsabilidades puede limitar la autonomía económica, la participación laboral, política y social de las mujeres, por lo que consideró necesario avanzar hacia sistemas integrales de cuidados con una perspectiva territorial y que atiendan las distintas realidades de las mujeres.
Durante su intervención, también se planteó que reconocer el cuidado como un derecho implica garantizar tanto el derecho a cuidar como a recibir cuidados y al autocuidado, además de establecer responsabilidades compartidas entre el Estado, las familias, las comunidades, el sector privado y los hombres.
Asimismo, se destacó la necesidad de que este reconocimiento se traduzca en leyes, presupuestos, servicios públicos, infraestructura y mejores condiciones laborales para quienes requieren cuidados y para quienes realizan estas labores.
La diputada Míriam Martínez sostuvo que es necesario continuar impulsando estos esfuerzos desde la sociedad civil, la academia y las instituciones, con el objetivo de que el derecho al cuidado pueda incorporarse al marco constitucional y beneficiar a las presentes y futuras generaciones.
Finalmente, las participantes coincidieron en la importancia de mantener los diálogos y acciones colectivas para avanzar hacia un modelo en el que ninguna mujer tenga que renunciar a su propio desarrollo para cuidar de otras personas.