La desesperación crece entre los habitantes de la tercera sección de la comunidad de San Bartolomé Matlalohcan, quienes denuncian que, tras las intensas lluvias registradas en los últimos días y el desbordamiento del río Atenco, permanecen prácticamente incomunicados y sin una respuesta efectiva de las autoridades municipales.
De acuerdo con los vecinos afectados, la fuerza del agua dañó viviendas, vehículos, caminos y puentes provisionales, dejando a decenas de familias sin posibilidad de trasladarse con normalidad hacia sus centros de trabajo, escuelas o servicios de salud.
La situación se ha vuelto crítica para personas enfermas que requieren atención médica y que, debido a las condiciones de los accesos, no han podido ser trasladadas a hospitales o consultas especializadas.
Los habitantes señalaron que hasta el momento no han recibido la visita del presidente municipal, Giovani Montiel López, situación que ha generado inconformidad e incertidumbre entre la población. Aseguran que la única respuesta recibida por parte de las autoridades de la comunidad ha sido una recomendación para mantener la calma, mientras los daños continúan afectando su vida diaria.
Pese a ello, reconocieron el apoyo brindado por elementos de Protección Civil Estatal, Bomberos y Protección Civil Municipal, quienes han realizado labores de atención y monitoreo en la zona.
Ante la magnitud de la emergencia, los vecinos hicieron un llamado urgente al Gobierno del Estado para que intervenga y destine los recursos necesarios que permitan restablecer el acceso a la comunidad y brindar apoyo a las familias afectadas.
«Estamos atrapados entre el agua y el abandono. Necesitamos ayuda antes de que ocurra una tragedia mayor», expresaron pobladores de la tercera sección de San Bartolomé Matlalohcan, donde la preocupación y el enojo aumentan con cada día que pasa sin una solución definitiva.