Apizaco, Tlax.- La Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia, mejor conocida como la Catedral de Apizaco, es uno de los máximos emblemas culturales e históricos del municipio y el único templo de estilo neogótico en el estado de Tlaxcala.
Su construcción inició gracias al Presbítero y Párroco Adolfo Sebastián y fue retomado en 1932 por el padre Marcial Aguilar González. Este último, motivó a las y los ciudadanos a acarrear piedras de las canteras de Santa Úrsula Zimatepec del municipio de Yauhquemehcan y de las canteras del municipio de Xaltocan durante 28 años.
Cada bloque fue labrado a mano por canteros de San Martín Xaltocan. La figura de la gran Catedral fue basada en las catedrales góticas alemanas y en la Sagrada Familia de Barcelona. Cuenta con tres naves de piedra labrada, cúpula de 35.5 metros de altura, baldaquino de 12.5 metros, columnas de mármol de Tepeaca y altar mayor de mármol italiano de Carrara. Sus dos torres de 50 metros de altura la convierten en el edificio religioso más alto de la entidad.
La historia de esta belleza arquitectónica también está marcada por la Revolución Mexicana, pues en 1915 fue tomada como cuartel por las tropas carrancistas, que quemaron el archivo parroquial. Por su parte, la imagen de la Virgen de la Misericordia, patrona de Apizaco desde 1875 –réplica de un óleo italiano–, fue resguardada por la familia Vargas García y regresó a su altar en 1918.
La obra total se terminó en diciembre de 1961. Fue erigida como Basílica Menor por el Papa Pablo VI el 5 de diciembre de 1963.