Por: Carmen ELIZARRARAZ
Esta mañana, durante la sesión ordinaria del Congreso del Estado, en el apartado de asuntos generales, las diputadas Aurora Villeda y Miriam Martínez protagonizaron un intercambio de posturas desde tribuna en torno al llamado “Plan B” de la reforma electoral, dejando entrever diferencias políticas y lanzando indirectas sobre su visión del ejercicio legislativo.
En su intervención, la diputada María Aurora Villeda resaltó los avances iniciales de esta iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual —dijo— busca reducir privilegios dentro del sistema político y fortalecer la participación ciudadana, luego del rechazo a una primera propuesta de reforma constitucional.
Villeda subrayó que el proyecto pretende terminar con los excesos de la clase política y devolver el poder a la ciudadanía, al tiempo que reiteró su respaldo: “Presidenta Claudia Sheinbaum, cuenta con una diputada del quinto distrito que respalda con firmeza este proyecto de transformación”, expresó desde tribuna.
Por su parte, la diputada Miriam Martínez, también desde tribuna, dejó clara su postura crítica al señalar que continuará evidenciando lo que considera irregularidades dentro del Congreso local. Afirmó que su trabajo legislativo se basa en la verdad y en resultados, al tiempo que lanzó señalamientos hacia quienes —dijo— utilizan el cargo público con otros fines.
En entrevista posterior, Martínez enfatizó que su postura no es personal, sino enfocada en los problemas reales del estado, como la inseguridad, la falta de medicamentos, la educación y el campo. “Aquí nadie se raja. Las y los tlaxcaltecas somos guerreros, trabajamos todos los días pese a las adversidades”, declaró.
Asimismo, defendió el trabajo de su bancada, destacando la presentación de iniciativas, el impulso al parlamento abierto y la reciente aprobación de reformas al Código Penal en materia de uso indebido de inteligencia artificial.
Finalmente, reiteró que su prioridad es mantenerse cercana a la ciudadanía y cumplir con su responsabilidad como representante popular.
El intercambio dejó ver la confrontación de visiones entre ambas legisladoras, quienes, utilizaron la tribuna para marcar distancia política y lanzar mensajes claros y críticos.
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