A propósito de la amable invitación que me hicieron para participar en el festejo de los 39 años de la Escuela de Enfermería, Florencia Nightingale, importante institución en el Estado de Tlaxcala comparto, en esta ocasión, algunas reflexiones del ¿por qué es importante incorporar la perspectiva de género en la atención de la salud?
El género impacta en la vida de las personas, determina los roles,comportamientos, actividades y atributos socialmente construidos que se consideran apropiados para los hombres y para las mujeres, influye en la experiencia y el acceso de las personas a la atención médica y es determinante de las desigualdades sociales en la salud. En ocasiones sexo y género se utilizan de manera incorrecta a través de una visión biológica de la salud que utiliza el concepto de género en lugar del de sexo y ofrece explicaciones médicas a lo que tiene un origen social.
La desigualdad por razon de género, provoca discriminación por profesionales de la salud cuando falta capacitación y sensibilización sobre las necesidades y desafíos específicos que enfrentan las mujeres y las niñas. Esta desigualdad impacta en las mujeres y niñas de muchas maneras, pero también a los hombres, pues las nociones rígidas de masculinidad impiden que reconozcan debilidad y accedan oportunamente a los servicios de salud. También impacta en las personas que pertenecen a los grupos LGBTQ+ en cuyo caso enfrentan estigma y discriminación.
Como meta lograr la igualdad de género en la salud se materializaría cuando mujeres y hombres se encuentren en idénticas condiciones para ejercer plenamente sus derechos y potenciales para ser personas sanas, haya una distribución justa de los beneficios, poder, recursos, responsabilidades, pero sin omitir las diferencias en cuanto a sus necesidades.
Lograr la igualdad de género amerita identificar el acceso a los recursos, comprender que los grupos de mujeres y hombres no son homogéneos, advertir la diversidad, requiere del empoderamiento y de la transversalidad de una herramienta que advierte justo las desigualdades por razón de género que incluso se dan en el acceso a la salud: la perspectiva de género.
En México la violencia de género es un tema de Salud Pública, afecta negativamente la salud física, mental, sexual y reproductiva, atenderla requiere de enfoques multidisciplinarios en los que el sector salud tiene un papel fundamental, exige una atención médica integral para las mujeres víctimas y puede significar el adecuado acceso para canalizarlas a otros puntos de apoyo, psicosocial, intervención psicológica, empoderamiento económico y movilización comunitaria.
Pese a tener más de una década trabajando los temas de igualdad y pespectiva de género, todavía encuentro muchos espacios en los que no se comprende la magnitud del tema, en los que existeconfusión y resistencia al cambio cultural que amerita, por lo que al buscar datos para el desarrollo de este tema, hallé otra visión que fortalece la justificación y es cómo el género determina de forma fundamental hasta la salud mental y las enfermedades mentales, las consecuencias de los estereotipos de género complican la búsqueda de apoyo, la medicación, la expresión emocional y por consecuencia el tratamiento.
Las mujeres acuden a tiempo a los servicios médicos, los hombres no, lo hacen ya que están en riesgo o urgencia, las mujeres manifiestan sus quejas psicoemocionales, a los hombres les cuesta más trabajo dar voz a sus quejas. Proteger la salud mental de las mujeres amerita considerar la autonomía, la independencia, el nivel cultural y la participación en la vida pública. Proteger la salud mental de los hombres requiere trabajar para liberarlos de la carga de mantener el poder y la potencia, y fortalecer el acceso a la sensibilidad y a la afectividad.
Algunas estrategias para que el sector salud enfrente la violencia de género, consisten en sensibilizar y capacitar provedores de atención médica, la identificación temprana de mujeres y niñas que enfrentan violencia, la promoción de normas igualitarias, el desarrollo de programas de habilidades para la vida, la educación sexual para las juventudes y la producción de datos.
La perspectiva de género como herramienta a incorporar se visibiliza por 2 vías, la interna, que consiste en la forma como se integra, o se compone la institución o el sector, es decir en su propia organización y en la vía externa que se refiera a la actividad o servicio público que se preste. Respecto la visión interna, resulta notable que casi el 70% del personal sanitario son mujeres, pero solo el 25% de los puestos de liderazgo en el sector salud están ocupados por mujeres, lo que representa una brecha y área de oportunidad para empoderar a las mujeres del sector. Sin duda el sistema de salud amerita que las mujeres tengan las mismas oportunidades y participación en el diseño de los planes, políticas y sistemas nacionales de salud.
Queremos cotidiano. Un sistema de salud en el que no haya desigualdades por razón de género, sensible, igualitario y pendiente de las necesidades de las mujeres y niñas mexicanas, activo para prevenir y atender la violencia de género y en el que las mujeres del sector participen, no solo desde los ámbitos operativo, sino en la toma de desiciones, queremos un sistema de salud con perspectiva de género, eso lo queremos cotidiano.