La rectora de la Universidad Politécnica de Tlaxcala (UPTx), Rosalía Nalleli Pérez Estrada, abordó los recientes hechos de violencia y riñas registradas en las inmediaciones del plantel, situaciones que han derivado incluso en la pérdida de vidas de jóvenes presuntamente relacionadas con el consumo de alcohol. Sin embargo, la funcionaria también marcó distancia al señalar que estos incidentes ocurren fuera de la institución y que, en varios casos, participan personas que no pertenecen a la comunidad universitaria.
Durante su pronunciamiento, la rectora afirmó que este tipo de comportamientos no corresponden a la formación que promueve la educación superior, por lo que aseguró que la universidad trabaja en fortalecer el conocimiento y desarrollo integral de sus estudiantes. No obstante, sostuvo que muchas de las riñas se originan en espacios externos al campus, donde, dijo, es difícil determinar la identidad de los involucrados.
Indicó que a las afueras de la universidad se ha detectado la presencia de jóvenes con uniformes de otras instituciones educativas, lo que, según expuso, impide confirmar que se trate de alumnos de la UPTx, deslindando así a la institución de la responsabilidad directa en estos hechos.
Aun así, reconoció que se han enviado oficios a corporaciones de seguridad cercanas para solicitar mayor vigilancia en la zona, con el objetivo de inhibir la venta y consumo de bebidas alcohólicas que pudieran afectar a los estudiantes.
La rectora también destacó que la universidad ha buscado involucrar a los padres de familia como parte de la estrategia preventiva. Señaló que desde julio y septiembre de 2023, así como en enero y septiembre de 2024, durante 2025 y en enero de 2026, se han realizado reuniones informativas con tutores.
De acuerdo con sus datos, alrededor de seis mil padres han participado en estos encuentros, de los cuales afirmó existe evidencia fotográfica. En dichas reuniones se ha solicitado a las familias reforzar la supervisión y acompañamiento de sus hijos.
Paralelamente, la institución ha impulsado actividades recreativas y espacios de esparcimiento dentro del campus con la intención de mantener a los estudiantes en entornos controlados y seguros.
Pese a estas acciones, los hechos registrados en las inmediaciones del plantel han encendido el debate sobre el alcance real de las medidas preventivas y la corresponsabilidad entre autoridades educativas, corporaciones de seguridad y familias para evitar que este tipo de situaciones continúe repitiéndose.