Por Karen Jiménez Laguna
El Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Tlaxcala, realizó un recorrido guiado por la ex Hacienda de San Diego Apatlahuaya ubicada en San Miguel Contla. Esto como parte de las actividades II Encuentro Iberoamericano de Molinología con sede en la entidad.
Durante el itinerario, las y los historiadores explicaron que la hacienda forma parte de una región de gran desarrollo por la cercanía con el río y sus cauces. Las primeras haciendas comienzan en el siglo XVI con las relaciones de dominio del terreno a través del matrimonio de mujeres de la región con españoles, y a través de la venta.
Por lo que la modernidad llega a Tlaxcala de una forma distinta, con un segundo ímpetu a la hacienda, con la llegada de las fábricas y del ferrocarril. Así pues, la tecnología que se maneja para mover el molino de grano, cambia para mover maquinarias textiles y vuelve a cambiar para manejar turbinas y generar electricidad.
Dentro del casco de Apatlahuaya, se puede observar una gran troje un espacio para almacenar granos y semillas. Las paredes de este almacén, tienen unos «ojos de buey» –pequeñas ventanas ovaladas– diseñados para dejar pasar la cantidad exacta de luz y ventilación para evitar la descomposición de los granos y los productos almacenados.
La hacienda fue construida en el siglo XVII y XVIII, y contenía un molino impulsado por la corriente del río a través de cubos enormes que regulaban el nivel del agua, la energía hidráulica era tanta que contaba con la capacidad de mover un molino con piedras de más de una tonelada cada una. Asimismo, este espacio arquitectónico e histórico destaca por su antigua producción pulquera, de ganado lechero y agricultura.