Ana Lilia Rivera reivindica al campo tlaxcalteca como una de las mayores fortalezas de México


*Al recorrer los cultivos de tomate en Santa Apolonia Teacalco, la senadora con licencia sostuvo que la transformación del campo requiere escuchar a las y los productores y fortalecer la inversión pública para impulsar la producción agrícola, la soberanía alimentaria y el bienestar de las familias rurales.
La senadora con licencia y aspirante a la Coordinación en Defensa de la Cuarta Transformación en Tlaxcala, Ana Lilia Rivera Rivera, reafirmó su compromiso con las y los productores del estado al recorrer los campos de cultivo de tomate en el municipio de Santa Apolonia Teacalco, donde destacó que el campo mexicano representa una de las principales fortalezas del país y no un problema, como durante muchos años se pretendió hacer creer.
Durante el encuentro con las y los tomateros, Rivera Rivera compartió los avances que la Cuarta Transformación ha impulsado en favor del campo mexicano y sostuvo que las mejores políticas públicas sólo pueden construirse escuchando directamente a quienes trabajan la tierra.
«Aproveché para compartirles los avances que la Cuarta Transformación ha logrado para el campo mexicano. Estoy convencida de que las mejores decisiones nacen cuando se escucha al pueblo. Quien defiende el campo, defiende a México», expresó.
La aspirante a la Coordinación en Defensa de la Cuarta Transformación agregó que caminar junto a las familias productoras fortalece la convicción de que el desarrollo nacional pasa necesariamente por rescatar al sector agrícola. En ese contexto, Rivera Rivera sostuvo que el siguiente paso debe ser consolidar un mayor respaldo presupuestal para el sector agropecuario, especialmente para estados como Tlaxcala, donde miles de familias dependen de la agricultura.
Recordó que ha planteado públicamente la necesidad de incrementar los recursos destinados al campo, al considerar insuficientes los montos actuales para atender las necesidades de infraestructura, tecnificación, acceso al agua, comercialización y valor agregado para los productos agrícolas.
Afirmó que invertir en el campo no debe verse como un gasto, sino como una inversión estratégica para garantizar la producción de alimentos, generar empleos, fortalecer las economías regionales y preservar el patrimonio agrícola del país.
«Caminar con las y los tomateros de Santa Apolonia Teacalco me confirma una verdad: el campo no es el problema, es una de las mayores fortalezas de nuestro país», enfatizó.