La consolidación de Morena en Tlaxcala dependerá no sólo de quién encabece la siguiente etapa del movimiento, sino de la capacidad de todas y todos sus participantes para actuar con congruencia, responsabilidad y disposición al diálogo, afirmó Carlos Augusto Pérez Hernández.
El aspirante a la Coordinación Estatal sostuvo que la competencia interna debe entenderse como una etapa para fortalecer al movimiento y no como un espacio para generar confrontaciones que permanezcan después de la definición.
“Podemos tener distintas trayectorias, opiniones y formas de entender el movimiento, pero hay algo que debe estar por encima de cualquier aspiración personal: la unidad y el proyecto de transformación.”
Pérez Hernández consideró que la unidad tampoco significa pensar todos de la misma manera, sino tener la madurez política para reconocer las diferencias, respetar las reglas y mantener objetivos comunes.
Señaló que quienes participan en el proceso deben asumir desde ahora que, una vez concluida la definición, Morena necesitará del trabajo y la experiencia de todas sus expresiones.
“Después de la definición no debe haber vencedores que excluyan ni participantes que se sientan derrotados. Debe haber un movimiento que encuentre la manera de sumar capacidades y seguir trabajando por Tlaxcala.”
Finalmente, afirmó que la verdadera fortaleza de Morena se demostrará en su capacidad para transformar una competencia interna en una oportunidad de cohesión, diálogo y construcción colectiva.